Colegio de Arquitectos de Río Negro

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#artículodestacado: TERRAZA PALACE

Antonio Bonet, arquitecto.
Mar del Plata, Argentina 1957.

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Mar del Plata posee una gran cantidad de residencias y edificaciones que llaman la atención. Considerado un ícono del paisaje marplatense, el Terraza Palace es un edificio de un aspecto tan particular que, debido a su frente escalonado, es reconocido como “la máquina de escribir”.

“En este edificio quise hacer un ensayo de bloque escalonado que quitara ese aspecto de gran masa, de fachada monstruo sobre el mar que suelen tener muchos edificios costeros. Por otro lado, quise conseguir que cada departamento tuviera una terraza en parte cubierta y en parte descubierta.

Este planteo dió lugar a una fachada lateral neoplasticista, de forma triangular, con excelentes e inéditas posibilidades de composición.

La Planta baja la dejé totalmente libre, sobre columnas, sin viviendas ni comercios y cubierta con bóvedas.”

Antonio Bonet, Barcelona 1978.

Un exponente de la modernidad que se avecinaba

A mediados del siglo XX, Mar del Plata era una ciudad con muy poco desarrollo urbanístico. “La Feliz” se caracterizaba por las villas de estilos francés, italiano, inglés y normando, con una notable influencia pintoresquista. Para fines de la década de 1950 se dio un proceso notable de renovación urbana. Los antiguos chalets de la clase media y las mansiones de la clase alta se vendieron y comenzaron a nacer los grandes edificios y torres de departamentos para el veraneo. Entre 1957 y 1958, el arquitecto Antonio Bonet diseñó el Terraza Palace. El mismo fue encargado por Norberto Blumencwejg, quien ya había desarrollado el Bahía Palace en Punta del Este.

Bonet tomó como punto de partida el nuevo movimiento latinoamericano, dentro de un contexto internacional de profunda crisis, donde la arquitectura iba en busca de respuestas funcionales. Es así que se creó una nueva visión del exterior de los edificios, donde prevalecían nuevos valores de los espacios, por encima de la perspectiva o el orden de las fachadas. Su propuesta dio como resultado un modelo de vivienda colectiva inédita en la producción local de aquellos años. Fue el primer exponente de la modernidad que rompía con la tradición de las villas cercanas a la costa.

Con vistas al jardín escalonado de la barranca frente al mar, su slogan de venta en los años 60 fue: “aproveche los jardines flotantes frente al mar”. En 1999, la Municipalidad entregó al Terraza Palace el Premio a la Preservación Patrimonial, junto con el Premio Preservación Original de Arquitectura Moderna.

El origen del apodo del Terraza Palace

En su momento, el Terraza Palace se erguía solo como único edificio de varios pisos en una zona suburbana en donde predominaban las casas familiares. La famosa denominación se originó cuando los guías de turismo, en recorridos hacia al puerto, pasaban por ahí. Con la zona despoblada de otros edificios, la obra llamaba la atención. Ante la falta de información, decían que tenía forma de máquina de escribir porque se creía que la propiedad pertenecía a Olivetti, la empresa italiana. Así fue como su apodo cobró más importancia que su verdadero nombre.

El concepto

El Terraza Palace se compone de ocho niveles que contienen las cuarenta unidades habitacionales, ubicadas perpendicularmente a la fachada principal y desarrolladas en forma de terrazas que se retraen desde la línea municipal a medida que se asciende de nivel. El escalonado permite a todos los departamentos tener una excelente iluminación, evitando que la sombra del edificio se proyecte sobre la playa al bajar el sol, como ocurre con las demás construcciones en altura.

Originalmente, las terrazas fueron pensadas como jardines, pero fueron reemplazados por pisos convencionales ya que el clima marítimo no es el indicado para mantener en condiciones la vegetación, especialmente por las lluvias que, además de constantes, no alcanzaban a drenar en su totalidad.

Con influencias del francés Le Corbusier, el estilo racionalista y moderno del edificio se basa en la ausencia total de ornamentaciones, teniendo importancia la distribución de los ambientes, la funcionalidad de las unidades de vivienda y el predominio del vidrio en la fachada, formando grandes ventanales.

El Terraza Palace es una de las pocas obras marplatenses del siglo XX creadas en armonía con el entorno. Hoy, sigue siendo un ejemplo sobre cómo respetar el paisaje marítimo de la ciudad.

Mirá el Terraza Palace y su composición acá